Existe un amplio consenso al momento de considerar que el referente final de la inclusión e integración educativa es la atención y respuesta a la diversidad. Educar en la diversidad no es una añadidura a la educación común, sino que representa la esencia del acto educativo, dado que incorpora un elemento que aporta directamente a la calidad educativa, al considerar no sólo la equidad en el acceso, sino la equidad e igualdad de resultados educativos para todos los alumnos y alumnas.
Los actuales enfoques muestran el proceso de integración educativa desde la mirada de sistema inclusivo, que atiende a la diversidad de alumnos y alumnas en respuesta a sus características y necesidades tanto comunes como individuales y especiales, observando el contexto social y educativo en términos de las barreras o facilidades que éste les ofrece.
Considera en particular la identificación de las necesidades educativas especiales que experimentan los estudiantes y que requieren de una respuesta pertinente, estimando recursos adicionales y complementarios, además de estrategias colaborativas y participativas por parte de todos los agentes educativos. Esto no sólo es relevante para equiparar las oportunidades sino que se transforma en el efectivo ejercicio del derecho a la educación, al propiciar la igualdad y equidad para todos y todas.
El Programa de Apoyo a Estudiantes con Discapacidad del Servicio Nacional de la Discapacidad, plantea que el proceso de integración tiene relación con las interacciones humanas, por lo tanto no es un atributo sólo de las personas con discapacidad, sino que atañe a todos los actores educativos, en tanto, la inclusión, apunta a la generación de condiciones por parte del sistema educativo que da respuesta y atención a toda su comunidad.
En este sentido, se espera que los proyectos que postulen al concurso incorporen estrategias relevantes con miras a atender los principales nudos observados en el proceso, tales como la escasa articulación entre los niveles educativos, las barreras para la continuidad de estudios, la limitada coordinación y acción conjunta entre la educación regular y especial, entre otros.
El llamado a concurso se realiza una vez al año.
Contribuir a los procesos de inclusión e integración educacional de las personas con discapacidad en los distintos niveles y modalidades del sistema educativo del país.
Pueden ser postulados niños, niñas, jóvenes o adultos con discapacidad de tipo auditiva, visual, intelectual, física, visceral1 o de causa psíquica, preferentemente de escasos recursos, que ingresan a estudiar, que requieran nivelar estudios, que no hayan tenido ningún tipo de atención educativa o sean alumnos o alumnas regulares.
Podrán postularse especialmente niños, niñas, jóvenes y personas adultas que no han recibido atención educativa alguna, personas que pertenezcan al Sistema de Protección Social (Chile Solidario) y niños y niñas pertenecientes al Sistema Chile Crece Contigo o a la Red de SENAME.
Cabe destacar una especial atención al grupo de menores, entre los 0 y 6 años, cuyos diagnósticos aún no están definidos y cuya denominación se asocia a necesidades especiales transitorias o no asociadas a discapacidad, que podrán ser igualmente postulados entregando los antecedentes requeridos. En este grupo se consideran niños y niñas que presentan rezago en su desarrollo, retraso psicomotor, dificultades en el lenguaje y la comunicación, que sean atendidos sólo en Jardines Infantiles o Escuelas Básicas, en el nivel de educación parvularia regular.
Las personas interesadas deberán presentar sus proyectos SÓLO A TRAVÉS DE POSTULACIÓN EN LÍNEA VÍA INTERNET.
El plazo de ejecución de los proyectos es de 10 meses, comprendidos entre los meses de marzo a diciembre.
[1] Clasificador internacional de la salud, la discapacidad y el funcionamiento, CIF (OMS 2002), incluye la discapacidad de tipo visceral, refiriéndose a las personas que presentan una condición de salud que compromete el funcionamiento de ciertos órganos y que se traducen en enfermedades de tipo respiratorias, cardiacas o crónicas entre otras. En cualquier caso se requiere igualmente la certificación de la discapacidad.